martes 29 de julio de 2008

ALEGRÍA


Alegria
Come un lampo di vita
Alegria
Come un pazzo gridare
Alegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
Seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia

Alegria
I see a spark of life shining
Alegria
I hear a young minstrel sing
Alegria
Beautiful roaring scream
Of joy and sorrow,
So extreme
There is a love in me raging
Alegria
A joyous,
Magical feeling

Alegria
Come un lampo di vita
Alegria
Come un pazzo gridare
Alegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
Seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia

Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
Seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia

Alegria
Como la luz de la vida
Alegria
Como un payaso que grita
Alegria
Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena
Como la rabia de amar
Alegria
Como un asalto de felicidad

Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena
Como la rabia de amar
Alegria
Como un asalto de felicidad

There is a love in me raging
Alegria
A joyous,
Magical feeling

Alegría (Le circ du soleil)

viernes 25 de julio de 2008

CAJA DE MÚSICA DE CRISTAL




Quisiera dejar de ser como el cristal

frágil, transparente

Cristal

una pieza olvidada
vulgar
transparente y silenciosa

Quisiera que mi voz dejara de ser
un murmullo en tus oídos
un murmullo lejano
como el sonido de esta manivela
que gira y gira

Y mi presencia dejara atrás
su transparencia

transparencia de cristal
y por un instante
me hiciera
ante tus ojos visible
Tu sonrisa, tu mirada
mías por un instante
sólo por unos segundos,
breves
Quisiera dejar de ser el aire
que respiras y no notas

y ser la brisa
que alborota tu cabello
Quisiera dejar de ser como el cristal
frágil y transparente
cristal
Una pieza olvidada
vulgar y silenciosa
un grano de arena en el desierto
una gota de agua en el mar

Sólo quiero importarte.

Yorda (extraído de un guión olvidado sin título)

Creative Commons License
Caja de música de cristal by Mónica Agudo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 España License.


domingo 13 de julio de 2008

OVER NIGHT





Fly, sway, go all the way

I'm in the same fate with you

I feel your beat all around
Wandering the everlasting way

(Chivalry, show me the way to go)


Forever...

Tears fall, vanish into the night

If I'm a sinner...

Chivalry, show me the way to go


Rise, high, just feel alive

Say a prayer for you today

I still believe in your love

Trace the shadow of truth into the dark

(Chivalry, show me the way to go)


Forever...

Tears fall, vanish into the night
If I'm a sinner...
Chivalry, show me the way to go


Wandering my crying soul

Only you can wipe away my tears

Only you can wipe away my tears


Forever…

Tears fall, vanish into the light

Tears fall, vanish into the light

Only you can wipe away my tears

(Aya; Daiki Kasho: Le Chevalier D'Eon
Original soundtrack)


domingo 6 de julio de 2008

OSCURIDAD




Tuve un sueño que no era del todo un sueño.

El brillante sol se apagaba, y los astros
Vagaban apagándose por el espacio eterno,
Sin rayos, sin rutas, y la helada tierra
Oscilaba ciega y oscureciéndose en un cielo sin luna.
La mañana llegó, y se fue, y llegó, y no trajo consigo el día,
Y los hombres olvidaron sus pasiones ante el terror
De esta desolación, y todos los corazones
Se congelaron en una plegaria egoísta por luz,
Y vivieron junto a hogueras, y los tronos,
Los palacios de los reyes coronados, las chozas,
Las viviendas de todas las cosas que habitaban,
Fueron quemadas en los fogones, las ciudades se consumieron,
Y los hombres se reunieron en torno a sus ardientes casas
Para verse de nuevo las caras unos a otros.

Felices eran aquellos que vivían dentro del ojo
De los volcanes, y su antorcha montañosa,
Una temerosa esperanza era todo lo que el mundo contenía;
Se encendió fuego a los bosques, pero hora tras hora
Fueron cayendo y apagándose, y los crujientes troncos
Se extinguieron con un estrépito y todo quedó negro.

Las frentes de los hombres, a la luz sin esperanza
Tenían un aspecto no terreno cuando de pronto
Haces de luz caían sobre ellos; algunos se tendían
Y escondían sus ojos y lloraban; otros descansaban
Sus barbillas en sus manos apretadas y sonreían;
Y otros iban rápido de aquí para allá y alimentaban
Sus pilas funerarias con combustible, y miraban hacia arriba
Suplicando con loca inquietud al sordo cielo,
El sudario de un mundo pasado, y entonces otra vez
Con maldiciones se arrojaban sobre el polvo,
Y rechinaban sus dientes y aullaban; las aves silvestres chillaban
Y, aterrorizadas, revoloteaban sobre el suelo,
Y agitaban sus inútiles alas; los brutos más salvajes
Venían dóciles y trémulos; y las víboras se arrastraron
Y se enroscaron escondiéndose entre la multitud,
Siseando, pero sin picar, y fueron muertas para servir de alimento.
Y la Guerra, que por un momento se había ido,
Se sació otra vez; una comida se compraba
Con sangre, y cada uno se hartó resentido y solo
Atiborrándose en la penumbra: no quedaba amor.
Toda la tierra era un solo pensamiento y ese era la muerte
Inmediata y sin gloria; y el dolor agudo
Del hambre se instaló en todas las entrañas, hombres
Morían y sus huesos no tenían tumba, y tampoco su carne;
El magro por el magro fue devorado,
Y aún los perros asaltaron a sus amos, todos salvo uno,
Y aquel fue fiel a un cadáver, y mantuvo
A raya a las aves y las bestias y los débiles hombres,
Hasta que el hambre se apoderó de ellos, o los muertos que caían
Tentaron sus delgadas quijadas; él no se buscó comida,
Sino que con un gemido piadoso y perpetuo
Y un corto grito desolado, lamiendo la mano
Que no respondió con una caricia, murió.

De a poco la multitud fue muriendo de hambre; pero dos
De una ciudad enorme sobrevivieron,
Y eran enemigos: se encontraron junto
A las agonizantes brasas de un altar
Donde se había apilado una masa de cosas santas
Para un fin impío: hurgaron,
Y temblando revolvieron con sus manos delgadas y esqueléticas
En las débiles cenizas, y sus débiles alientos
Soplaron por un poco de vida, e hicieron una llama
Que era ridícula; entonces levantaron
Sus ojos al verla palidecer, y observaron
el aspecto del otro, miraron, y gritaron, y murieron.
De puro espanto mutuo murieron
Sin saber quién era aquel sobre cuya frente
La hambruna había escrito "Enemigo". El mundo estaba vacío,
Lo populoso y lo poderoso era una masa,
sin estaciones, sin hierba sin árboles, sin hombres, sin vida;
Una masa de muerte, un caos de dura arcilla.
los ríos, lagos, y océanos estaban quietos,
Y nada se movía en sus silenciosos abismos;
Los barcos sin marinos yacían pudriéndose en el mar,
Y sus mástiles bajaban poco a poco; cuando caían
Dormían en abismo sin un vaivén.
Las olas estaban muertas; las mareas estaban en sus tumbas,
Antes ya había espirado su señora la luna;
Los vientos se marchitaron en el aire estancado,
Y las nubes perecieron; la Oscuridad no necesitaba
De su ayuda... Ella era el universo.

Lord Byron (1816)